Con esto del Mundial de Fútbol y Copa América en menos de un año, la venta de televisores se disparó: Todos querían comprarse la última joyita en imagen y sonido para ver el palo de Pinilla o el dedo de Jara en full high ultra mega hiper superlativa definición, y con esta “necesidad” las marcas de tecnología aprovecharon de meter sus últimas joyitas al mercado llegando al auge de los “Smart TV”, o televisores que, aprovechando la conexión a internet hogareña, le permiten disfrutar otra clase de contenidos, hasta ese momento, exclusivos de la web.

Pero ojo, el que se pueda conectar a internet, no quiere decir que el televisor haga milagros, y en esta nota, te contaremos algunos tips y datos, para sacarle partido a su nuevo juguetito, sin terminar dando la hora en el servicio técnico.

1. Es un televisor, no un computador

Hay algunos usuarios que creen que, por tener conexión a internet, en el televisor pueden hacer todo lo que harían en un smartphone o en un computador: CRASO ERROR. No olvidemos que este aparato fue hecho para ver televisión… No le exijamos más que eso. Por lo mismo, no intente instalarle Office, el buscaminas, el FIFA 16, o aún peor, Adobe Flash ya que el gran problema que existe actualmente es la incompatibilidad de este formato con muchos Smart TV que se comercializan en el mercado.

Flash va en franca retirada, habiendo marcas y desarrolladores que ya le hicieron la cruz por su complejidad, lo caro de sus licencias y sus muchas vulnerabilidades. Pero a pesar de que grandes corporaciones como Firefox, Google, Apple o Facebook ya lo descartaron, aún muchos sitios y contenidos siguen existiendo con dicho formato. Por lo mismo, al tratar de utilizar los navegadores internos que tienen estos dispositivos e ingresar a contenidos con Flash (como los canales nacionales online y algunos portales de películas y series como Cuevana), el programa va a empezar a dar bote por no tener los plugins y creer que el televisor está malo (me tocó un caso de alguien que quería trasladar un televisor de 48 pulgadas de Valdivia a Temuco, para que en el servicio técnico le instalaran Flash y poder ver TVN por internet).

Por lo mismo, el desafío para productores de contenido y desarrolladores es generar más archivos en HTML5, por su universalidad y lo liviano que resulta en recursos. Insisto en el punto de que no es un PC, y el navegador del televisor no es igual al de un computador, así que no intentes ver el sitio de su banco o hacer transacciones desde allí, ya que no son un monumento a la seguridad de datos.

2. Averigua bien antes de comprar

Un poco relacionado con lo anterior, es fijarse bien antes de comprar uno de estos televisores sus características y compatibilidades. Fíjese si efectivamente es Smart TV, si efectivamente tiene las aplicaciones que necesita o es compatible con accesorios como teclados o mouse. Y si no lo tiene muy claro, averigüe directamente con el fabricante qué es lo que realmente tiene y qué no: No le crea mucho a los vendedores. Ya que, al depender su sueldo en comisiones por venta, muchos son capaces de decirle que el TV viene con un enano de regalo, para que cambie los canales y arregle la antena.

Por ejemplo, hay modelos más básicos que no cuentan con tecnología Bluetooth para agregarle accesorios como teclado inalámbrico, pero hay gente que los compra igual jurando que, por ser de la misma marca, les va a servir. Pasa lo mismo con aplicaciones, hay algunas que vienen casi por defecto en el equipo (YouTube, Netflix, Facebook), pero otras que son para modelos más específicos, ya que necesitan algunos componentes de hardware especiales para funcionar (Como la cámara de Skype que nadie tiene), y que no le va a servir el tele en oferta a 48 cuotas en Corona.

3. No porque en EEUU se pueda, en Chile también

¿BBC? ¡Ja, sueña!

¿BBC? ¡Ja, sueña!

Mucha gente se ilusiona con el mix de aplicaciones disponibles para los equipos, y algunos, se ponen a investigar en internet qué cosas puede tener su nuevo modelo, pero ojo, la mayoría de los servicios y funciones disponibles van cambiando de acuerdo al país de venta. Sobre todo, por contratos, licencias, y los malditos derechos de autor. Además, en las cajas de los televisores aparecen muchas apps… pero con un acápite en miniatura que dice “Los contenidos, los servicios de TV y las capacidades que se muestran pueden no estar disponibles en todas las regiones y territorios”. Así que, no crea que porque los Smart TV gringos tienen HBO Now o Hulu, los modelos locales lo van a tener, porque acá, si llega Netflix, hay que dar las gracias a los dioses. Tampoco insistas en cambiarle la ubicación geográfica o traerse un televisor del otro lado de la tierra para hacerlo funcionar, ya que la IP lo delatará igual como un maldito sudaca, y tendrás las mismas limitaciones geográficas. Esto es importante, sobre todo para la avalancha de argentinos que cruzan el Cristo Redentor para arrasar con malls y retail a este lado de la cordillera para adquirir tecnología que allá es absurdamente cara.

4. Obsolescencia programada: el peor enemigo

Todos coincidimos que cada vez las cosas salen más desechables, uno o dos años y hay que cambiarlas. Ya no se hacen electrodomésticos o artículos tecnológicos para durar toda la vida, pero eso no quita que aún hayan cosas de buena calidad. A pesar de eso, muchas veces los equipos van quedando obsoletos por tecnologías o funciones. Claro, se van lanzando modelos nuevos que se les agregan aplicaciones, gadgets o chiches varios que van dejando a productos con tres o cuatro años de antigüedad como unos Lada del año de la cocoa. Y, en conjunto con este avance, los desarrolladores de aplicaciones empiezan a dejar botado el soporte para modelos más “viejos”, e incluso, definitivamente dejar de funcionar. El caso más emblemático es lo ocurrido con YouTube, que en abril de 2015 decidió que su aplicación dejara de operar con modelos 2012 hacia atrás para concentrarse en las últimas joyitas del mercado. Algo similar a lo definido por Netflix con modelos de 2011. Y no hablamos de televisores de tubo, en los que uno tenía que cambiar canal con un alicate.

5. La velocidad influye

La primera pantalla que verás en un Smart TV.

La primera pantalla que verás en un Smart TV.

Obviamente, estos equipos funcionan con internet. Y para hacerlo en forma óptima, es recomendable que vea la velocidad de internet que tiene en su casa, y las condiciones de esta conexión. Por lo menos, en los equipos que conozco, se recomienda que, en el caso del Wi-Fi, tenga velocidad sobre los 5mb, y con router a una distancia no mayor a 10 metros y sin obstáculos. Piense que muchos de los contenidos están en HD, y para obtener esta calidad de imagen, se necesita una conexión robusta y estable. Así que, si está pensando pasarle internet al televisor con el teléfono, o utilizar un router con el que le entrega internet a 15 celulares, 4 computadores y una lavadora, no espere que el Smart TV vaya a volar. Por último, si le complica mucho, un cable LAN directo al TV es el santo remedio: Nada de configurar la clave del Wi-Fi ni tener una conexión intermitente.

6. No es necesario cambiar televisor para tener aplicaciones

De todas maneras, si usted tiene aún su LCD regalón para Sudáfrica 2010, y funciona sin problemas, no es primordial cambiar el equipo para tener aplicaciones y conectividad por internet. En el mercado, dispositivos como el Apple TV o Chromecast pueden suplir muchas de estas funciones, por una módica suma (bueno, eso del precio aplica para el producto de Google no más) y sin tanta configuración o instalación compleja. Incluso hay unas copias chinas de Chromecast que igual rinden y pueden servir. Además, la ventaja de estos productos es que tienen mayor compatibilidad y disponibilidad de aplicaciones, porque la barrera de entrada para desarrollarlas son menores a las que presentan los fabricantes de TV.

En resumen, si tienes una buena conexión a internet y quieres sacarle partido a la pantalla full HD, un Smart TV puede ser una buena opción, sobre todo para ver YouTube o Netflix pero, como insisto más arriba, no olvides que hablamos de un televisor y no de una supercomputadora que puede hacer el trabajo de computador, TV y teléfono al mismo tiempo.