Ayer por la tarde, los estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile recibieron un correo avisando que el Wi-Fi de la Universidad había llegado a un límite de usabilidad, y que tomaría ciertas medidas para descongestionar las redes.

Según nuestro informante, la red Wi-Fi de la PUC no tuvo una visión a futuro donde sus estudiantes fueran más de 10 mil y cada uno de ellos tuviera al menos tres gadgets con los cuales conectarse a internet. Por esto, y como hay un boom tecnológico, la red simplemente colapsó. Claro, podríamos decir que ahí tienen plata para mejorar las redes, integrar fibra óptica de mayor velocidad, una mejor configuración de routers, o alguna actividad relacionada, pero para qué, es más fácil bloquear ciertos sitios y dejar todo como está.

En el caso de la PUC, los sitios bloqueados -a partir del uno de abril- serán Netflix, Spotify y Snapchat.

Comunicaciones UC en llamas

Netflix es, en conjunto con YouTube, uno de los sitios que más ancho de banda consume a nivel mundial, y en realidad es muy entendible que las redes bloqueen este servicio para alivianar la carga que tienen. Por otra parte, Spotify también es un monstruo que come ancho de banda, si bien, no usa tanto como una película, su base de usuarios es mayor al no pedir una suscripción pagada, convirtiéndolo en una opción muy atractiva para escuchar música en horas de estudio. El único que me parece que no calza es Snapchat ¿Cómo un servicio que nos da diez segundos de video puede usar tanto ancho de banda para ser bloqueado? Al parecer en la PUC son adictos a esa aplicación para que tuvieran que bloquearla.

El consejero académico de Dirección Audiovisual UC escribió un comunicado donde refleja su descontento(?) por la medida, donde se muestra muy preocupado porque “Usamos Netflix para nuestras clases y por eso no deberían bloquearlo”. Hmm.