Hoy, luego de varios meses de espera, por fin (¿?) se lanza a la venta el Galaxy S7 y S7 Edge, los nuevos productos estrella de la coreana Samsung. Sí, ya lo sabíamos, se publicó por todos lados, y a pesar de que los precios llegaron infladísimos, la representación chilena de la marca preparó una sorpresa para quienes se entusiasmen con la joyita, de la que ya hemos gastado bastantes caracteres.

Pero, para ello, un video demostrativo.

Dentro de los avisos promocionales de la preventa, en las franquicias de Samsung Store, se habla del servicio “Blue Concierge” o asistencia premium. Suena lindo, el término gringo incomprensible vende, pero ¿Qué significa realmente?

Minisitio_S7_edge_y_S7_LEGALES

Gracias a nuestros espías pagados con fanimanis, averiguamos en qué consiste, y para ello, usaremos a Ochito, nuestra mascota corporativa (cualquier similitud con osos usados por marcas de bebida, marcas de telefonía o supermercados es sólo mera coincidencia) con una tierna historia.

Ochito junta los ahorros de toda una vida, y decide invertirlos en comprar un Galaxy S7 Edge. Le gustó la pantalla, la resistencia al agua, y que tiene haaaarta memoria RAM. Por eso, junta sus monedas (más una tarjeta de crédito bancaria) y va al Costanera Center. Ahí, entre oficinistas y argentinos ávidos de productos importados baratos (Sí, al lado de sus precios, los nuestros son baratos), sube al cuarto piso y entra a la tienda Samsung Store del lugar. Cotiza hartos gadgets, pero al final, se lleva su añorado teléfono. Pasa al supermercado, se compra algunas cosas de comida con la tarjeta (Ya gastó la plata en el teléfono), y luego toma una micro y parte a su casa, a probar el aparato.

Un par de días después, muy emocionado con su auto regalo, lo va a prender, y se da cuenta que el teléfono no responde: no reacciona la pantalla, no muestra la batería llenándose, tiene un lindo pisapapeles adorno de 740 lucas. Ochito se pone a llorar, corre en círculos, y no sabe a quién asesinar. Busca por ahí, pesca otro teléfono (un Galaxy Core II) y llama a la buena gente de Samsung. Ahí, en la grabación, de entrada le recomienda que presione un número si tiene problemas con su S7. Ochito pensó “Tan malas salieron estas w… que les tienen línea exclusiva?“. Cuando un ejecutivo le responde, Ochito explica que el teléfono no responde ni por error de la Matrix y no sabe qué hacer. El ejecutivo le presta el soporte necesario, y cuando ya están todos los cartuchos quemados, la persona de la línea le pedirá algunos datos, sobre todo para confirmar si lo compró en alguna de las tiendas Samsung Store para gestionar un técnico a su casa. “¿Un técnico a la casa?” preguntó Ochito, “Sí, un técnico a su domicilio para revisar el equipo, y si corresponde, enviarlo a un servicio para que lo revisen” le dice el amable y poco atareado(?) ejecutivo.

Pero Ochito ¡Qué le pasó a su teléfono nuevo!

Pero Ochito ¡Qué le pasó a su teléfono nuevo!

Ochito estaba contento, sabía que tenía alguna leve esperanza de tener su teléfono regalón de vuelta. Antes de una hora, lo llaman de vuelta, para avisarle que van en camino a su casa y que tenga a mano la boleta, documento fundamental para cualquier gestión legal o de garantía, según Pepe Sernac. Cuando llega el técnico (al estilo Corazones Service) le pide el teléfono, le hace una revisión básica y le dice “Nada que hacer, don Ochito, hay que llevarlo al servicio, pero yo me encargo. Cuando esté listo, yo le aviso y se lo vengo a dejar ¿Le parece?”. Ochito igual se preocupó por quedar incomunicado ya que tiene a su esposa -la señora Giga- internada en el hospital, lo que le comentó al técnico. Éste, en una maniobra inédita, saca un Galaxy S6 desde su bolsillo secreto y se lo pasa, en préstamo. “Cuando me entreguen el suyo, me devuelve este, ¿le parece?”. Ochito estaba sorprendido, “Oh, gracias ¿No gusta pasar a tomar una tacita de café?”, pero el técnico rehusó de la invitación, ya que tenía otros clientes que salvar.

Al día siguiente, Ochito recibe una llamada del señor técnico, diciéndole que su teléfono está listo, y preguntándole a qué hora lo puede recibir. Nuestro amigo le dice que después de almuerzo, porque tenía que ir a la feria a vender ropa para pagar el teléfono comprar la verdura para la semana. En la tarde se juntaron, el técnico le entregó el equipo como nuevo a Ochito y fueron felices para siempre… hasta que Ochito metió el equipo a la piscina olímpica del Estadio Nacional, falló y le rechazaron la garantía por gil.

¿No leyó la historia? Vaya que flojo, pero lo resumimos igual: Ustedompra el teléfono en alguna Samsung Store (no aplica tiendas del retail ni empresas telefónicas, por el momento) de Santiago, y si falla (pero por uso habitual; nada de caídas, pantallas rotas, instalación de sistemas rusos o pruebas extremas para ver si la norma IP68 funciona bien), usted llama para pedir soporte, y si no hay nada que hacer, le ofrecerán ir a ver el teléfono a la casa, revisarlo, y, el personaje que lo visite, se encargará de mandarlo al servicio técnico (si es necesario) donde lo van a revisar, reparar, y listo, de vuelta a casa. Todo esto, dentro de 48 horas hábiles y sólo en Santiago. Además, la persona que irá a su casa le puede entregar un equipo de préstamo, mientras su teléfono esté en revisión, y hace el traspaso de archivos (Si es que, claro, el teléfono prende, cosa que con el pobre Ochito no aplicó) para que lo utilice normalmente, luego tendrá que devolverlo cuando le entreguen el suyo.

Así que si decide invertir en este dispositivo, y lo compra en los franquiciados que utilizan la marca de la coreana de azul, tiene acceso a este beneficio para que le saque el jugo pero infórmese bien, antes que meta las patas.

(gracias por el dato, amigo anónimo!)