Hace unos días nos llegó una pregunta a nuestro Twitter:

Le respondimos que NO DEBERÍA INSTALAR ABSOLUTAMENTE NINGÚN ANTIVIRUS EN SU TELÉFONO, sin importar cual sea éste ¿Por qué? Sigue leyendo.

Los teléfonos son, por su arquitectura, más seguros que los computadores. Para que una aplicación maliciosa logre entrar en nuestro dispositivo, tiene que ser explícitamente abierto por nosotros, y, por lo general, nosotros tenemos que dar los permisos para que estos virus dañen nuestro dispositivo.

El usuario es el mejor antivirus

La mejor recomendación de antivirus es estar atento a lo que descargas, como por ejemplo

  • Descargar las aplicaciones desde las tiendas oficiales; como la Apple App Store, Google Play o el Blackberry World(?).
  • Revisar los permisos de las aplicaciones, una linterna no tiene por qué tener acceso a tus contactos.
  • No abrir links sospechosos de Whatsapp, recuerda ¡No se puede saber con qué contactos uno está hablando!

Siempre hay riesgo, obviamente, pero con estas acciones las lograremos dejar al mínimo.

El problema de los antivirus es que éstos, por arquitectura, no pueden revisar el contenido de otras aplicaciones como lo harían en un computador, haciéndolos prácticamente inútiles. Por otra parte, sus otras funciones como el liberador de memoria RAM (Algo inútil en teléfonos de gama alta), o el liberador de espacio en disco (Algo inútil en teléfonos con 32gb de capacidad, por ejemplo) o un sistema que encuentra el teléfono si se pierde (Aunque ya existe el Administrador de Dispositivos de Android que viene integrado en los Google Play Services) no son tan inútiles pero son redundantes.