Todos, durante la década pasada, conocimos la calidad de los equipos de Nokia, la compañía finlandesa que pasó de fabricar papel y neumáticos a fines del siglo XIX, a ser una de las gigantes de tecnología a nivel mundial. No por nada, hasta el día de hoy, sus teléfonos son reconocidos por la durabilidad y la baja tasa de fallas que tenían. Pero, con la irrupción de los smartphones, y sobre todo, del iPhone en 2007, al igual que la canción de Emmanuel, “todo se derrumbó“, ya que llegaron tarde al fenómeno.

La universalidad de Android, junto con los avances y funcionalidad de iOS, dejó abajo de la micro a la otrora todopoderosa Nokia y su estable pero anticuado Symbian, obligándola a buscar aliados, con los que un tiempo antes, ya había intentado unir esfuerzos. En esta búsqueda, firmaron una alianza con Microsoft, para la implementación de una variante de Windows adaptada para teléfonos móviles, y una línea de equipos que potenciara dicho sistema operativo, los conocidos Lumia, en desmedro de Symbian, descontinuado, y de MeeGo, presente en equipos básicos.

Lumia 1020, un adelantado

Lumia 1020, un adelantado

Pero la historia ya estaba escrita: al final, en 2013, Microsoft compró la división de móviles de Nokia en una cifra estratosférica, junto con un conjunto de patentes, marcas y servicios, y así, entrar de lleno al mercado de los smartphones. Además, este acuerdo obligaba a Nokia a no lanzar ningún producto de dichas líneas hasta un futuro cercano.

…y ese futuro cercano llegó, ya que Nokia, como el fenis dentre las senisaz, vuelve, y no en forma de fichas, sino que a través del grupo de inversión nórdico HMD Global (donde, oh, uno de los líderes es un ex Nokia transferido a Microsoft). Según el comunicado de prensa, del cual hizo eco The Verge y otros medios, se comenta que dichos inversores utilizarán la marca y sus patentes para el desarrollo de nuevos dispositivos móviles como tablets y teléfonos, pero, por fin, con Android. Ya el año pasado algo se adelantó, con la tablet N1, la cual, a pesar de tener aceptables especificaciones, no cumplió las expectativas del público.

No, no es tan resistente

No, no es tan resistente

Esto, es gracias a que Microsoft también fracasó en este intento, y vendió parte de la división de telefonía básica a FIH Mobile, la matriz del fabricante chino Foxconn, en US$350 millones, lo que fue aprovechado por este grupo de inversión del país de los Angry Birds, para asociarse con los productores orientales y relanzar la marca durante el segundo semestre de 2016.

Con esto, no dejan de asaltar algunas dudas. ¿Veremos equipos con la misma calidad a lo que nos acostumbró Nokia durante casi 10 años, con el sistema operativo más popular del mundo? Estamos claros que el avance de los chinos en desarrollo y fabricación de teléfonos es innegable, pero aún tiene la sombra de que, por ser de dicho origen, la durabilidad se sacrifique en nombre de la masividad, sin embargo, ahí está la gracia de toda la discusión.

En todo caso, no queremos un 5110 de vuelta, pero sí algo a lo que le dure la batería y que no se rompa con solo mirarlo, especificaciones con las que el representante regalón de Finlandia, nos malacostumbró.