Ayer, en su blog, la compañía Evernote anunció que va a limitar -aún más- a los usuarios básicos (léase, aquellos que no pasan por caja) en pro de subir sus números financieros. No vamos a decir que no piensan en el usuario promedio porque es una empresa y las empresas requieren dinero para sobrevivir; pero ojo con esto, porque tiene una implicancia más profunda de la que se podría pensar. Y no solo para los usuarios de Evernote, sino que para todos.

Los cambios a Evernote

Resulta que, a partir de ahora en la versión grauita, solo se podrá unir dos dispositivos como máximo para poder utilizar la aplicación, por dar ejemplos: PC + tablet, o Mac + iPad, o teléfono + tablet, etc. Todo esto en conjunto con la web. O sea, dos dispositivos + web.

El cambio, según argumentan en Evernote, es para poder mantener a flote a la compañía sin comprometer privacidad o caídas. Obviamente, este cambio también lo realizan para llevar a más gente a que pague por el servicio. Si lo pensamos, es obvio. 

En Estados Unidos, el precio de la suscripción sube; por otro lado, en Latinoamérica, el precio se mantiene, tal como señalan en su blog.

¿Es poco dos dispositivos para los usuarios gratuitos? Puede que sí (Considerando PC + tablet + teléfono, o PC personal + PC del trabajo + teléfono). ¿Es injustificado subir la tarifa premium considerando que aún no existe cliente para Linux o que el editor móvil es lo peor que existe? Puede que también; pero aún así, es el servicio que entregan.

Cuando mi cuaderno ya no es mi cuaderno

El gran problema de Evernote resulta el mismo que de cualquier compañía: Falta de dinero, y ahí es cuando los usuarios gratis sufren porque limitan o quitan (aún más) features del producto; sin embargo, eso es solo una parte de la historia. El problema de los servicios es que éstos pueden desaparecer por una u otra forma. Inicialmente, podías “llenar tu cuaderno” hasta los 10mb por un mes, luego se aumentó este límite a 60mb, sin embargo ahora el cuaderno solo lo puedes ver desde dos lugares distintos, en el futuro podría ser solo uno y el problema no es totalmente de Evernote, sino que nosotros también tenemos uno. Y uno grande: Con los servicios, los productos ya no nos pertenecen. En cualquier momento desaparece Spotify por falta de ingresos y nos quedamos sin música. ¿Imaginan un mundo sin Facebook? A eso me refiero. ¿Qué tal si Gmail comenzara a cobrar?

Debemos dejar de pensar en que, eso que usamos ahora, existirá por el resto de nuestras vidas. Porque nada es para siempre, nunca lo ha sido y nunca lo será.

Próximamente estaremos evaluando las principales alternativas a Evernote, así que ¡Atentos!