Este fin de semana probablemente lo escuchaste. “El Instituto Fraunhofer declaró oficialmente muerto el formato MP3 en reemplazo de formatos más avanzados como el AAC”.

Pues no. Lo que realmente pasó es muy diferente. Desde este mes. podemos decir que empezó su segunda vida. Y en 8megas @ 320kbps lo vamos a explicar.

Obsoleto por decreto

Para empezar, ¿qué es el Instituto Fraunhofer? Desde Alemania, este es el laboratorio que desarrolló el MPEG-1 Layer 3 y poseía hasta ahora la mayoría de las patentes relacionadas con este formato.

Lo que significaba hasta hace poco, que todos los fabricantes de dispositivos que reprodujeran archivos mp3 (incluyendo todos los smartphones) debían pagar los correspondientes cargos a Fraunhofer.

Este fin de semana, el instituto germano anunció que sus patentes por el formato mp3 han expirado y no las van a renovar. Ellos (y solo ellos) dan el formato por obsoleto y prefieren darle el relevo a nuevas tecnologías de compresión multimedia “códecs ISO-MPEG más avanzados y modernos, como los de la familia AAC o el futuro MPEG-H”, de acuerdo con el comunicado publicado por Fraunhofer.

No estaba muerto, ahora empieza su parranda

Llevamos tiempo en esto de las tecnologías y ya deberíamos saber que los formatos no mueren de la noche a la mañana. Ni menos por decreto. Y es tentador titular con que el MP3 pasó al otro mundo. Pero la verdad es otra, menos clickbaiteable:  desde este momento comienza su segunda vida.

Básicamente, ya no hay patentes ni dueños del MP3. No solo podremos seguir escuchando nuestras canciones en ese formato sino que desde ahora, cualquier fabricante podrá implementarlo en sus reproductores o programas de codificado sin tener que pagarle un centavo a nadie.

Ya se puede decir que el MP3 pasó al dominio público. Como los cortos de Superman, gran parte de la música clásica o las obras de Shakespeare. Y tratándose de un formato que sigue y seguirá usándose, no dejaremos de poder reproducirlo en nuestros computadores y celus.

Seguirá viviendo como un formato más

De hecho, el futuro de un MP3 ahora sin patentes será interesante para todo lo relacionado con el software libre,

Como muestra, una actualización: Hasta el finde pasado, el programa AIMP permitía reproducir MP3, pero para convertir audios a MP3 había que instalar un plugin por separado. Ya no hace falta, con la última versión, se incluyó el conversor a MP3 sin ningún cargo adicional.

Ya no hay que buscar un plugin: El conversor a MP3 desde ahora está incluido con AIMP

Y no nos extrañemos que futuras versiones de distribuciones de Linux como Ubuntu incluyan reproducción de MP3 sin tener que instalar paquetes opcionales. 

También esto facilitará todo a los desarrolladores de apps para reproducir música en Android o iOS. Y es más que probable que en el futuro cercano veamos nuevas y más interesantes apps para escuchar nuestras canciones.

En conclusión, el MP3 está muy lejos de su muerte. Y se mantendrá como ahora, conviviendo con otros formatos de audio que todavía no superan o alcanzan la supremacía en cantidad de usuarios del MP3, como el AAC o los que vengan en el futuro. Incluyendo los propietarios con DRM, con los que funcionan aplicaciones como Spotify.