A diferencia de años anteriores, esta vez compré mi entrada; pero para que no crean que esto lo escribo en reclamo y de picado por no tener acreditación, déjenme decirles que jamás estuvimos presentes en el proceso de selección como medio para ser acreditados porque, literalmente, se nos pasó la vieja. Así que como compré mi entrada tengo el derecho de llorar usar esta tribuna sobre lo triste que sigue siendo Cómic Con Chile.

“Hola Hola, Yo Yo”

“Mi Lado Cómic Con” fue el lema con el que partió el tropel mediático del (no tan) esperado evento de a duras penas cómics de nuestro país. Comenzaron con un video de Nicolás Copano hablándose a si mismo siguiendo la senda de nuestro señor Lucho Jara, video que la verdad de las cosas me da vergüenza ajena. Un video armado durante una noche loca de 3º medio donde tenías que entregar un proyecto audiovisual para la clase de mañana, con todo el respeto que los alumnos de 3ro medio merecen. Nada personal contra Copano, porque es tremendo comunicador y ha sido un hombre que se ha sabido valer de las redes sociales para llegar donde está ahora, pero el video claramente no le hace justicia.

“Es lo que hay, no más…”

Luego vino el video de Jean Philippe Cretton que también, en ese hermoso ejercicio de instrospección audiovisual, nos re-confirmaba que vendría Millie Bobby Brown al evento, hasta ahí ya habíamos perdonado el impazzzzz del video anterior. Y aprovechando el vuelito mediático de estos días, nuestro “Canpion Nasional de Konvate Mortás”, Leo Rey, se prestó –¿o lo prestó? 🤔– para hablar sobre la Zona Gamer con distintos videojuegos a nuestra disposición. Lo que sí, y esto me hizo mucho ruido, faltó la Zona Retro. ¿Dónde estaban los Arcades? Estuve 3 días allá y si mis ojos no me fallan, no estaban ná. Los pillamos pos compadre.

¡Ah, pero obvio! No podemos dejar pasar el video de Chapacase Sacapase Schiappacasse como Jefe Gorgory porque la referencia obligatoria a Los Simpson estaba más fácil que la tabla del uno. O más fácil que hacerle creer a la gente que vas a traer invitados bacanes cobrando un chingo de plata.

Después de toda esta vomitiva indigestión, dentro del aparataje mediático se incluyó el umbócsin de la Cómic Con Box y también una sección súper cachilupi de videojuegos que solo mostró un puro video que fue de Resident Evil 7. #humordelbueno.

Y sí, claro, todos los videos hablaban de cómics. Obvio, sí es Cómic Con, todo su contenido tiene que hablar de cómics… No seamos ilusos, eso no se puede pero, ¿hay que ser tan evidente que los cómics son lo que menos te importa? Amigo, quiérete un poco.

¿Comencemos ya, porfis…?

“A este bate le puse Marco Antonio Solís, porque te va a hacer cantar si no abren la puerta luego…”

Como soy súper mateo para ir a los eventos –los que me conocen saben que estoy desde que abren hasta que cierran–, llegué a las 9:45 para poder presenciar la apertura de puertas a las 10:00 de la mañana como estaba estipulado en el sitio web, en las entradas y en el pedazo de plástico que alumbraba más que alumno de un emblemático. ¿Qué pasó? Nos dieron las 10:00 y nada. 10:20 y nada. 10:45 y nada.

Hasta que cerca de las 11:00 de la mañana comenzamos a hacer ingreso y la verdad me confundió mucho el asunto porque no sabía si estaba ingresando a Cómic Con o al Pabellón de la Construcción de Sodimac: stands a medio terminar, maestros martillando hasta las 12:00 o 13:00 horas –incluso en algunos lugares hasta las 16:00 horas–, el puesto de Cinecolor aún tapado con una malla negra…

Un X-Wing que la Alianza Rebelde quiso armar, pero de wings no tenía ninguna y al final el pedazo de cartón piedra marca Artel sirvió para tapar el vacío de otras marcas que no asistieron, como por ejemplo Todomania. Stands de productos e ilustradores aún sin terminar, gente que no estaba instalada totalmente. Está bien que “la experiencia Cómic Con” la construimos todos pero de verdad te pasaste. Yo pienso que, en mi no tan modesta y subjetiva opinión, tener un evento a medio armar el primer día es una falta de respeto para la gente que asiste; porque pagamos la entrada, hay gente que viene de regiones a disfrutar solo por el día, hay gente que literalmente se les robó más de una hora de poder disfrutar del espacio porque, en términos simples, estaba mal armado e incompleto durante gran parte del día viernes.

Las caras del público son la fiel expresión de que bale berga la bida.

Otra cosa que molestó de sobremanera era el jueguito del stand de Old Spice que sonaba muchísimo cuando le pegaban a ese pedazo de metal cada 30 segundos. La activación de The Walking Dead con una sirena que jamás entendí cuando y porqué sonaba, pero llegaba a interrumpir hasta las actividades del escenario principal. Estas dos cosas los 3 días seguidos. Comprenderán que para el domingo estábamos hasta más arriba de las amígdalas con la tontera.

Sábado

El sábado fue el Día D para Cómic Con porque es durante el fin de semana donde se prueba si distribución de stands va a dar para la circulación de la gente. Y sí, se logró a duras penas a pesar de haber sobrevendido el día. Este día estuvo parejito y no hubo ningún contratiempo… Pero nadie se esperaba lo de Millie B. Brown que canceló su presentación del día por “motivos personales” –las causas están siendo investigadas, tranquiléin yonwéin–, porque lo de que “estaba cansada” no te la compré ni por una carreta llena de sandías. Así que el jaleo de conocer a la Eleven quedó para el domingo.

A pesar de todo esto, el día circuló sin mayor contratiempo. Sí, el X-Wing seguía dando pena ahí a medio armar, ni señales de Todomania y la Zona Gamer seguía sin tener Zona Retro como me dijo Kung Leo en su video. Qué feo, Tito…

Domingo

No sé si voy a ver a la Eleven o me ficharon para cruzada contra el cáncer.

Último día y obvio que tendremos reparos porque “somos Cómic Con Chile y nos encargamos de traerles #humor y hacer todo al lote y a última hora. Se presentaba el panel de Millie Bobbie Brown y para eso había que tener pulsera.

¿Y qué hora era cuando empezaron a avisar? Casi las 14:00 horas. Comprenderán que todos queríamos estar en el panel de Millie y por supuesto que quedó la escoba.

Pobre bot tras la cuenta de Cómic Con

Obviamente nosotros recogimos opiniones de todo el mundo e incluso de la farándula mediática del mundo ñoño. No somos tontos, hacemos la pega completa. Besitos a la Ana Sagara que me dio permiso para usar su feed de twitter.

A lo que Ana también agregó: “(…)me parece increíble que Televitos –medio en el que ella trabaja– se haya acreditado para Cómic Con San Diego pero no nos hayan pescado ni en bajada para Cómic Con Chile. Es una vergüenza el tema de la organización y la acreditación.” Lo que sí, no todo fue tan malo y concordamos con lo expuesto por nuestra entrevistada:

Porque sí, respecto a años anteriores estaba mucho mejor planteado el evento. Quizás pegarse a Festigame el año pasado les sirvió de algo, Cómic Con se veía más ordenada y tenía mejor flujo de gente. Es probable que también haya sido porque faltaron varias marcas, stands y empresas. ¿No? Cómo saber…

Porque de stands teníamos de varios tipos, había una activación de Star Wars gigantesca, Transformers, The Walking Dead, entre otros. ¿Pero qué pasó? Uno llegaba a hacer la fila y preguntabas: “oye, ¿de qué se trata esto?” y te decían “no sé, en verdad es de estar güars pero está refome porque hay como consolas y monitos en vitrinas.” Citado textual del staff que te ayudaba a hacer la fila. Así es: el mismo staff diciéndole a la gente que no ingresaran a los stands porque estaban fomeques. Que bonito.

Había una app para poder ver los horarios y actividades pero el despelote era tal que al final la información de la app daba lo mismo y lo que quedaba era preguntarle a la misma gente a cargo del tema a ver qué pasaba. Mal ahí.

“No es disfraz, es ‘cósplei’…”

El Cosplay es todo un tema. ¿Saben por qué? Porque son el alma de la convención. Sin ellos Cómic Con no sería ni la mitad de evento que es y lo tienen súper claro. Ahora, ¿cómo tratamos a los cosplayers? Cambiándose en el baño, no hay camarines ni guardarropía, teniendo que acarrear bolsos + props + posar para la foto + comer + sobrevivir al sin fin de cachos. Pero los muchachos aman cosplayear y por eso siempre me tipeo el fedora saco el sombrero, porque ante todo siempre son profesionales y hacen más agradable la convención. Felicitamos a los ganadores de todas las categorías, a los que participaron, los que quedaron eliminados, los que fueron solo a cosplayear, los que fueron con la mitad del traje o incluso con trajes prestados. Ustedes la llevan, sépanlo. Loskeromusho.

Respecto a esto, Moisés Vilches, nos dice: «Cómic Con Chile sigue siendo construido sobre las bases del fanatismo. Ahí es donde los mismos cosplayers asistentes son quienes –pagando su entrada– funcionan como el principal atractivo. Con los años sigue creciendo en espacio, pero continua pareciendo una feria en vez de una verdadera convención.»

Y mucha razón tiene porque parece más feria-random-con-puestos-y-actividades-ñoñas que convención y mucho menos convención de cómics, que eso es lo triste y deplorable del asunto. Aún no aprenden porque, al parecer, la idea central sigue siendo usufructuar en base al fanatismo y el sentimiento de pertenencia del target al cual apunta pero creo que, más temprano que tarde, la gente se dará cuenta del asunto y comenzará a pasarles la factura al descaro. Es ahí donde vendrá el cambio y la evolución de la organización del evento.

Sacando cuentas claras

Al final lo que más salvaba del evento era el cosplay. #LoDijeYQué

A mi me encantan estas oportunidades para ver a mis amigos, pasarla bien y distenderme en un entorno amigable donde me sienta cómodo pero, ¿saben? esto lo puedo hacer en cualquier convención y es ahí donde fallan. Porque no hay nada de nada que me haga decir “me identifico con Cómic Con”. No es porque soy fanático de los videojuegos más que de los cómics, es porque soy fanático de las interacciones sociales en un entorno agradable donde se den las condiciones para generar ese sentimiento de pertenencia del cual carece Cómic Con.

Voy a ser bien franco, me apena mucho lo que le han hecho a Cómic Con como evento acá en Chile; afuera reúne a miles y miles de fanáticos de la hermosa cultura del papel impreso animado y que ha sido un trampolín de sueños para muchos de los seguidores de sagas, series y películas que pueden ver como sus artistas favoritos se dan cita por un par de días para que pudieran conocerlos. Esto aquí no sólo no se está haciendo ni cumpliendo, se están farreando la oportunidad de poder afianzar un evento que debiese ser una celebración a la cultura ñoña, más que otro evento donde chuparle plata a los fanáticos.

Esta opinión es, simplemente, el reflejo de muchas otras voces que tuve el privilegio de escuchar y compartir durante el fin de semana, y la opinión es unánime: Cómic Con sigue al debe. Festigame sigue siendo el evento del año y por lejos, duela al que le duela. Mientras no empecemos a ver porqué fallamos, pero sigamos mirando porqué el de al lado es mejor, no empezaremos a crecer jamás. Mientras tanto, amigos de Cómic Con, sigan mirándose el ombligo cuando los demás eventos (que antes eran chicos) siguen creciendo, aprendiendo y lo más importante escuchando a los fans, a nosotros, los que metemos la plata para que ustedes funcionen.


Fotos cortesía de Gato Cosplay