En estos tiempos modernos en que los cabros chicos aprenden a usar un celular antes que leer, la educación se ha quedado atrás y muchos padres se enfrentan al problema de qué enseñarles a hijos que viven en tiempos agitados. Nosotros crecimos con diez veces más canales que los que nuestros padres tenían, mejor acceso a comunicación y un mayor flujo de información. Es comprensible que la gente nacida antes de la masificación del internet se enfrente al problema sobre qué enseñarle a sus bendiciones para enfrentar este mundo globalizado y digitalizado. Así que, como acá somos buena onda y no queremos que sus hijos sean unos perkinazos, le dejamos una guía de los puntos clave que deben enseñarle a los ciudadanos del futuro para no dar la hora en internet.

1. Fake News y chantas varios

Las noticias falsas son una realidad. Gracias a ellas tu tía cree que Bachelet tenía un container lleno de cadáveres y que con Piñera se acabó la delincuencia. Pero si quieres evitar que tu hijo termine siendo un terraplanista que toma yerbas para curar el cáncer, enséñale a distinguir noticias falsas y consejos de vende humos tipo Doctor Soto. No es necesario que se busque un paper para cada cosa. En el caso de las noticias, por favor, se los ruego y se los suplico, enséñenle a buscar diferentes fuentes y que sean legítimas o terminarán con cabros chicos que se informen a través de Gamba o ChileCorrupción. Con los chantas, cada vez que aparezca una noticia o un segmento con doctores o “especialistas” que recomiendan tomar limpiadores industriales para mejorar la salud, explíquenles las enfermedades, sus curas, que hay doctores sin ética que produjeron estudios dudosos financiados por empresas y que han sido desmentidos una y otra vez y esto ha terminado en más de una ocasión con resultados fatales (Saludos a los padres super veganos anti vacunas que no creen en la medicina moderna que están enfrentando procesos judiciales por la muerte de alguno de sus hijos).

2. Verificar perfiles

Los brocacochis aman las redes sociales y los jueguitos. ¿Saben a quién más le gustan? A los viejos verdes. Internet es un lugar peligroso, especialmente para menores: Abundan los degenerados buscando presas fáciles a las cuales pedirles fotos para luego extorsionarlos por más. Niños y niñas son propensos a caer con perfiles falsos, así que ojo padres, ustedes no pueden estar pendientes 24/7 de lo que hacen sus hijos, así que volverlos conscientes de los peligros que corren en redes sociales no está demás junto con su revisada ocasional o fijar reglas sobre interacciones, con quien hablar, a quien aceptar en redes sociales, qué enviar y que información dar. Todo sea por evitar que su bendición termine siendo víctima de un acosador.

3. Responsabilidad.

Hubo un tiempo en que lo que pasaba en internet se quedaba en internet y no tenía repercusiones en el “mundo real”; en estos tiempos ya no es así. Lo que se publica traspasa la frontera de la pantalla. Muchos actos que pueden parecer inofensivos tienen consecuencias: Amenazar a alguien, revelar información personal de terceros, subir fotos tomadas sin consentimiento, cyber-bullying, son acciones graves que para menores de edad pueden ser un juego pero para el resto no, especialmente para las policías. Por suerte, en nuestro país no hemos tenido casos tan graves como los que se han dado en otros países, por ejemplo, el swatting en Estados Unidos donde un hombre inocente murió por una disputa de Call of Duty.

Además, lo que se sube a internet queda siempre ahí, si su pequeño quiere ser youtuber y está grabando vídeos para subirlos y ser famoso, recuérdele que algún día olvidará el mail y la contraseña de su canal, los vídeos quedarán ahí para siempre y algún futuro compañero de curso, universidad o trabajo ocioso lo encontrará y lo usará en su contra.

4. No todo lo que aparece en internet está bien

Dejo este punto para el final porque me parece importante. Youtube es un aliado de los padres, las nuevas generaciones tienen como ídolos a youtubers, nos guste o no. Seguro a estas alturas ya saben lo que sucedió con Paul Logan y no me detendré a analizar lo del vídeo de Aokigahara. Paul Logan y otros son parte de una camada de youtubers que se dedican a hacer bromas y vídeos por el shock value, a los cabros chicos les encantan estos vídeos, los divierten y seguro más de alguno querrá imitar esto. El problema es que estas bromas llegan a ser problemáticas, algunas pasando a ser directamente acoso, como aquellas que involucran darle un beso o toquetear extraños (como lo hacía NiTanZorrón en algún momento). Desgraciadamente, la popularidad de estos vídeos contribuye a la normalización de conductas que se está luchando por erradicar. Ojalá pudieran un día sentarse con sus brocacochis a ver sus youtubers favoritos, más que por paquear, por explicarles las implicancias de los actos que están viendo.

 

Hay miles de cosas que son necesarias enseñarles a las nuevas generaciones, está en sus manos crear a un “nativo digital” responsable y avispado que no cometa algunos errores comunes como caer en cuentas parodias, concursos falsos o gastar su tarjeta de crédito comprando jueguitos ni traspasar la barrera de lo legal, no sea que su retoño termine en tribunales por porno vengativo.

 

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